
Juliana Basualdo se coronó el viernes por la noche campeona argentina súper gallo en una velada encendida en el Club Unión Central, donde más de 600 personas le dieron un marco espectacular a la jornada. La “profeta” respondió a esa energía con una actuación firme y precisa.
El primer round fue parejo, con Juliana mostrando desde el inicio que quería tomar el control, pero sin regalar nada. La estudió, midió distancias y esperó el momento justo, mientras probaba esas manos bajas que ya empezaban a asomar como una amenaza concreta.
Y en el arranque del segundo asalto llegó la definición: la mano abajo que venía buscando entró limpia y dejó sin margen a su rival, obligando a detener la pelea y sellando su consagración.
Basualdo levantó el cinturón argentino con autoridad y con la sensación de que este logro es un paso más dentro de un camino que la lleva a un solo lugar. Vuelve a recuperar la corona nacional y abre la posibilidad de soñar nuevos rumbos con un combate por el título mundial.
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