Resta apenas un mes de la etapa clasificatoria y, durante ese breve pero decisivo período, el fútbol local resolverá cuestiones capaces de alterar el pulso de clubes, jugadores y simpatizantes.
Se definirán nada menos que los equipos que descenderán, aquellos que deberán jugar la Promoción y los cruces que abrirán el camino hacia el título en los torneos Clausura de las divisionales A y B.
Hasta allí, todo lo que propone la competencia resulta apasionante: emoción, adrenalina, incertidumbre, tensión y una atención constante sobre cada partido y cada resultado.
Sin embargo, lo sucedido durante el último fin de semana encendió las alarmas.
Los incidentes registrados en Las Perdices, La Palestina y la cancha de Asociación Española no pueden ni deben pasar inadvertidos. Mucho menos cuando la competencia ingresa en su tramo más sensible, con puntos decisivos, permanencias en juego, aspiraciones de clasificación y ánimos cada vez más exaltados.
Por eso, los muchachos del ATLÉTICO POLICIAL —entiéndase la ironía futbolera— ya fueron alertados y se preparan para entrar en acción.
Así como anteriormente hubo que modificar calendarios, reprogramar encuentros y trasladar partidos a horarios nocturnos, ahora podrían adoptarse resoluciones drásticas, antipáticas y seguramente discutibles, pero de aplicación inmediata.
El Atlético Policial ya está entre nosotros.
Y detrás suyo se aproxima otro conjunto que promete fuerte presencia en la definición: el SPORTIVO COSEDEPRO —perdón por la segunda ironía—, que llegará acompañado por su propia parcialidad y hasta con tribuna propia: TRIBUNA SEGURA.
Además, traerá bajo el brazo su reglamento de prevención y el correspondiente manual de sanciones para los infractores, sean simpatizantes, dirigentes o clubes.
A partir de ahora, nadie debería sorprenderse si:
Algunos partidos se disputan únicamente con público local.
Determinados encuentros deben jugarse a puertas cerradas.
Tribuna Segura se instala en varios escenarios.
Cotejos que, en principio, no parecen de riesgo requieran el doble de adicionales policiales.
Algunas canchas dejen de ser habilitadas para recibir partidos considerados de alto riesgo.
Son posibilidades concretas. Algunas ya están siendo analizadas y otras podrían aparecer de acuerdo con el comportamiento del público y con la evolución de una competencia que aumenta su temperatura fecha tras fecha.
Lo ocurrido dentro y fuera de las canchas durante los últimos partidos resultó determinante para incorporar a estos dos nuevos protagonistas.
El Atlético Policial y el Sportivo Cosedepro ya se sumaron al campeonato.
No pelearán por el título ni sufrirán con la tabla del descenso. Tampoco marcarán goles ni darán vueltas olímpicas. Pero podrán modificar escenarios, horarios, localías, cantidad de público y hasta la manera de disputar algunos de los encuentros más importantes del año.
Llegaron sin pedir permiso, impulsados por aquellos que no supieron comportarse.
Y todo indica que vinieron para instalarse y convivir con nuestro fútbol, por lo menos, hasta diciembre.
Ahora también juegan ellos.
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