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Días difíciles para la conducción de Rivadavia

Días difíciles para quienes conducen dirigencialmente a Rivadavia de Arroyo Cabral.
En el medio de los festejos cotidianos de Colón por el triunfo en la primera final del Apertura en la vecindad tienen que convivir con…
-Lo que sucede en las calles y de manera reiterativa (memes, bromas, llamados, etc) forman parte de un folclore que en la vida de los clubes tiene cara y cruz, el ayer festejé yo, hoy te toca a vos.
-Asumir que las decisiones asumidas en los primeros días del año, contrataciones y algunas incorporaciones, no fueron las acertadas y que las consecuencias representaron un desmantelamiento final casi absoluto.
-Afrontar el proceso de reconstrucción, contratando un nuevo DT (Martín Conti) identificado con Colón, con la resistencia o división de opiniones que la situación genera y recuperando futbolistas que fueron relegados a comienzos de año, fueron cedidos a préstamo y ahora regresan.
-Realizar una autocrítica que incluye a futbolistas que eligieron irse y que optaron por otros destinos (Leyes, Barolo, Córdoba, González, Arbarello).
-Esperar que las incorporaciones que lleguen (no podrán ser más de cinco según el reglamento) logren la adaptación y el funcionamiento adecuado porque ahora el hincha del verde, que está golpeado y dolido, al mismo tiempo quiere una revancha inmediata y obtener lo mismo que Colón, el rival de toda la vida. Así fue siempre en Arroyo Cabral y por qué tendría que cambiar ahora.
-Un análisis sin entrar en demasiados detalles da cuenta que el apasionado y futbolero Arroyo Cabral está dividido en dos: 50% para Colón y 50% para Rivadavia.
Dentro de ese 50% que le pertenece a Rivadavia, hay un porcentaje importante que hoy, con el resultado puesto del primer semestre, y con la contratación del creciente entrenador Martín Conti, identificado con «la contra», cuestiona por lo ya sucedido con «te lo dijimos, ya sabíamos lo que iba a pasar…y ahora esto».
Hay familias completas del lado verde que no ocultan su malestar y lo dejan deslizar, para que se escuche, aunque la bronca se irá disipando si Colón no sale campeón y las victorias propias aparecen en cadena en el inicio del Clausura. Son demasiados rezos para un solo Dios.
-El hincha del verde volverá a creer en sus futbolistas. Siempre lo hizo. A la dirigencia le llevará un tiempo recuperar la credibilidad de la totalidad de la familia de Rivadavia. Fueron demasiados contratiempos. Algunos por no escuchar a los más sabios de la tribu.

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